martes, 23 de octubre de 2012

Brasil se paralizó por el final de una telenovela



Brasil virtualmente se detuvo la noche del viernes. El motivo: la gente quería ver el desenlace de Avenida Brasil. El melodrama recaudó 1.000 millones de dólares en publicidad. Bares y restaurantes se disputaron sus clientes con promociones anunciadas durante toda la semana que tenían como gancho principal la transmisión en pantallas gigantes del drama producido por el canal de televisión Globo.

En la ciudad de Salvador, la Justicia, a pedido de un político, impidió que en un mitin del candidato a la Alcaldía de la ciudad por el Partido de los Trabajadores (PT), al que asistió la presidenta Dilma Rousseff, exhibiera en pantallas gigantes el capítulo final de la telenovela para que no fuese usada para atraer electores, informó la agencia EFE.

Por otro lado, el Operador Nacional del Sistema Eléctrico de Brasil tomó precauciones mediante un plan para atender cualquier emergencia y evitar así que se corte la energía durante la emisión.

Tufao —interpretado por el actor Murilo Benicio— es uno de los protagonistas de la trama. Se trata de un exfutbolista, ídolo del Flamengo y de la selección brasileña, que se hace millonario. Sin embargo, él sigue viviendo en el barrio de Divino, un suburbio de Río de Janeiro, con toda su familia y amigos.

Ese fue el gancho de la telenovela, ya que por primera vez los protagonistas no vivían en lujosas mansiones, sino todo lo contrario. La clase media emergente, de la cual salió el expresidente Lula, era la estrella.

La pregunta del millón fue: ¿quién mató a Max?, uno de los personajes de la producción, y para que nadie lo supiera hasta el final, se grabaron hasta cinco finales diferentes y se hizo firmar a los actores un acuerdo de confidencialidad, explica un blog de wordpress.com.

En términos económicos, el melodrama le generó importantes ganancias a Globo, que en el capítulo final contó con 500 anunciantes que llegaron a pagar hasta $us 900 mil por colocar sus pautas publicitarias.


No hay comentarios:

Publicar un comentario